sábado, 20 de octubre de 2012

Donde habita el olvido


Cuando se despertó, no recordaba nada de la noche anterior, demasiadas cervezas, dijo, al ver mi cabeza al lado de la suya en la almohada...
Y la besé otra vez, pero ya no era ayer, sino mañana.
Y un insolente sol, como un ladrón, entró por la ventana.
Desnudos, pero extraños, nos vio, roto el engaño de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir, y se fue, sin decir: llámame un día.
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Una vez me contó,
Un amigo común, que la vio donde habita el olvido.


PD: es una forma linda de contar lo que pasó y lo que no pasó ese día. Como sea mi cerebro lo registra todo como sucedido... mal karma el mío. 

domingo, 14 de octubre de 2012



Y era un vagabundo en mi casa… sentada en un rincón de mi cama, acurrucada con una cobija raída… no moría de frío, tampoco de hambre… me mataba la soledad y tu ausencia… me mataba el corazón que latía en mi pecho  y los recuerdos que quemaban mi cabeza.
(Fragmento de mi libro que lleva ya tiempo cociéndose en el horno :B)

domingo, 7 de octubre de 2012

Yo, sin ti





No encuentro palabras para describirte este silencio que me ahoga, 
no sé por dónde empezar, si por mi soledad, o por tu ausencia. 
Cada suspiro que muere en el viento, es un grito desesperado, 
cada lágrima que ahoga mi voz, es un perdón que nace del silencio. 

Tú, me has olvidando de a poco, mientras yo recuerdo momentos que aún no llegan. 
Tú, lanzando mi voz a la nada, mientras yo en un silencio te escribo los versos más bellos. 
Tú, maldiciendo el día que nos conocimos, mientras yo voy construyendo el camino que te queda sin mí. 
Que distintos tú y yo, tú apagándome, mientras yo te existo en otra piel. 

Te he buscado por mis manos y me he quedado sin tacto. Te has llevado todo, 
incluso las veces que tatuaste mi piel con tus besos, hoy en día soy otra vez un desierto. 
¡Por favor háblame! No te quedes callada como si ya no existieras, 
dame el último susurro, sólo necesito saber que estas viva, aunque sea en mis letras. 

Lo que usted no sabe es que su silencio lastima mis oídos, 
usted ignora que yo la necesito tanto como usted necesita el aire para respirar. 
Usted no imagina la falta que me hace, no se da cuenta que mis letras son vacías sin su nombre en ellas. 
Usted no sabe que la escribo a diario. 
Usted no sabe lo que yo soy sin usted. 

Ahora el silencio es el reflejo más cercano que tengo de tu voz, 
ni si quiera tu ausencia me acompaña. 
Perdóname si no te dije a tiempo que eres el sinónimo de amor 
Perdóname por no darme cuenta que la vida la llevaba en las manos. 

Perdóname. 

-Josué Parra-

PD: tomado de http://blog.esedia.com, poeta ecuatoriano. Lo leí hace tiempo y hoy lo encontré por esas horribles coincidencias de esto llamado destino. Ni siquiera he podido transquibirlo, me mató, estas palabras son como ácido en las heridas del agujero en el que una vez estuvo mi corazón. 

sábado, 6 de octubre de 2012

Vesubio




El Vesubio fue en una ocasión un joven, que vio a una ninfa preciosa como un diamante. Ella le arañó el corazón y el alma, no podía pensar en nada más. Respirando con más y más vehemencia se abalanzó sobre ella. La ninfa, abrasada por sus atenciones, saltó al mar y se convirtió en la isla que hoy se llama Capri. Al ver esto, el Vesubio enloqueció. Se irguió amenazador, sus suspiros de fuego se esparcieron, poco a poco se convirtió en una montaña. Y ahora, tan inmóvil como su amada, para siempre más allá de su alcance, sigue lanzando fuego y hace que tiemble la ciudad de Nápoles. ¡Cómo lamenta la indefensa ciudad que el joven no consiguiera lo que deseaba! Capri está en el agua, totalmente a la vista del Vesubio, y la montaña quema y quema y quema...
(Fragmento de "El Amante del Volcán")

viernes, 5 de octubre de 2012

De ti, de mi, del alcohol....

Una copita pon que yo te pongo mi corazón.


Algo cierto es que la realidad siempre supera la ficción, y tengo que admitir que al ser como soy, la realidad siempre me deja en desventaja. 
Estaba en una época de aquellas, en las que no me encuentro ni en el espejo, acababa de descubrir que tengo consciencia y una bastante hipócrita por cierto. Me sentía errática en todo. Entonces opté por eliminar aquello que hacia doler mi conciencia. Empecé por el alcohol, causa de gran parte de mi vida social, causa de descubrimiento de mi lado "social", causa de mi gastritis, causa de muuuuuuuchas aventuras y uno que otro problema; pero la razón principal para eliminarlo, ¿no es bueno para mi salud? ¿no es lo que mis padres quieren? ¿no es bueno para mi bolsillo? Esas son buenas razones verdad? Pero no, esa no es la razón por la que decidí dejarlo, la razón fue él, este brebaje de los dioses fue el que me llevo a conocerlo y a regalarle el poco corazón que tenía.
Pero bueno, alcohol eliminado.
Luego, fue eliminarme a mi, más bien ponerme en modo zombie, en el modo que mis padres quieren verme, nunca me ha importado lo que piense la gente, pero mis padres, es otro tema, no les tengo miedo ni tengo, pero he visto su lucha para darme lo que tengo y lo mas importante he sentido el cariño que no he sentido de nadie más. 
Entonces, modo zombie activado, procesando buenas calificaciones.
Finalmente, y no se porque lo mas importante, eliminarlo a él. En esto podría pasarme horas intentando razonar conmigo misma el porque. Pero a la final solo queda claro que no sé, no sé como ni cuando llego a gustarme tanto y a poderme tanto; solo sé que no es sano para mí, entonces eliminado.
Y ese era el panorama, desvelos en compañía de un cuaderno, ya no de una biela y un ebrio; buenas calificaciones, padres orgullosos, no vicios, no rarezas, no mi, conciencia tranquila. Y él, pues ya solo era un débil zumbido en mi hipotalamo. 
Un viernes desperté con él a mi lado y lo único que recordaba era haber bebido unas muchas cuantas botellas de alcohol que fácilmente entraría en la categoría de gasolina.
Y todo lo anterior se fue al carajo, así en cuestión de horas.
Puedo tener muy claras muchas cosas, muchos ideales, muchas ideologías, muchas convicciones. Pero respecto a él no tengo claro nada, yo no soy yo con él. 
Y no es de mi, ni de él, es del alcohol que saca lo que esta muy escondido en mi y es de nosotros siendo un desastre juntos. 


miércoles, 26 de septiembre de 2012

De lo material: mi vida en medio de la realidad



No solo vivo del aire 




Siempre me pasa que pasa mucho a  mi alrededor  y percibo poco, resulta que tengo la percepción de la realidad en otro lugar del cerebro o a lo mejor carezco de ella. Debo reconocer que me duermo cuando sale Marx en la conversación, que a duras penas sé si tenemos o no presidente y que siempre digo que bien podría vivir en una cueva en medio de la selva porque no necesito ni dinero ni cosas materiales ni a la gente. Para bien o para mal así soy. Y todo es color amarillo desprecio o gris rata. Hasta que sucede algo que me saca de órbita y me devuelve a este mundo. Robaron en esta vecindad que llamo casa y  desde entonces me siento paranoica e insegura, odio a los ladrones, me desespera dejar sola la casa y solo quiero irme a recluir a un nuevo rincón seguro. 
Y todo esto no solo porque este loca (bueno también), sino porque me desperté de pronto en un mundo que se cae a pedazos, me fije en las arrugas de mi padre y me pregunte cuantas noches en vela pasará él para que que yo duerma tranquila. Y me dije que las pocas cosas que tengo de valor económico a el le costaron mucho. Y como consecuencia de todo esto empecé a buscar medidas desesperadas para cambiarme de casa o hacer esta más segura. Pero cambiarse de casa es todo un drama y si alguien me quiere robar ni mil candados lo van a impedir. y...y....y...y...y...y.
Y nada, me di cuenta que estaba atándome a lo material, yo que quería ir a vivir bajo un puente. Entonces dejar ahí y que sea lo que tenga que ser. ¿Y el esfuerzo de mi padre? ¿Mi materialismo no es más que una pobreza disfrazada? ¿A la final es peor atarse a las cosas o a la gente? Y el dilema continuará... lo único cierto es que nací en la época y en el planeta equivocados. 
En fin, lo dicho, todo lo que respecta a la realidad cotidiana no es para mi, carezco de la vocación de gente.
Y como dijo Oliviero: de que me sirve tener casa, coche, ropa si me voy a la final me voy a morir.