sábado, 20 de octubre de 2012

Donde habita el olvido


Cuando se despertó, no recordaba nada de la noche anterior, demasiadas cervezas, dijo, al ver mi cabeza al lado de la suya en la almohada...
Y la besé otra vez, pero ya no era ayer, sino mañana.
Y un insolente sol, como un ladrón, entró por la ventana.
Desnudos, pero extraños, nos vio, roto el engaño de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir, y se fue, sin decir: llámame un día.
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Una vez me contó,
Un amigo común, que la vio donde habita el olvido.


PD: es una forma linda de contar lo que pasó y lo que no pasó ese día. Como sea mi cerebro lo registra todo como sucedido... mal karma el mío.