domingo, 14 de octubre de 2012



Y era un vagabundo en mi casa… sentada en un rincón de mi cama, acurrucada con una cobija raída… no moría de frío, tampoco de hambre… me mataba la soledad y tu ausencia… me mataba el corazón que latía en mi pecho  y los recuerdos que quemaban mi cabeza.
(Fragmento de mi libro que lleva ya tiempo cociéndose en el horno :B)