jueves, 22 de agosto de 2013

Golpes de suerte


21 años y es difícil contar cuantas veces la vida me ha golpeado, hablo de golpes de a de veras, de esos que te dejan tumbado en el piso por un buen rato y te hacen dudar de que puedas mantener el equilibrio al levanta. No exagero, no señor, por una u otra razón no me tocó la vida mas fácil y como sea toca apañarmelas. El punto es que no soy muy buena soportando golpes, eso de que uno se acostumbra no se aplica en este caso, me tuerzo, me retuerzo, lloro, me doy contra el mundo y bueno a la final siempre vuelve la calma aunque esos momentos de tormenta dejen sus marcas. Maribel me dijo una vez que hay que agradecer las desgracias propias porque si miras alrededor siempre hay alguien más jodido y ademas si no se puede hacer nada para mejorar la cosa entonces porque sufrir por ello... muy sabias palabras que siempre me cuesta poner en práctica.
Pero hay momentos en los que se puede estar en medio de una sospechosa calma y PUM!!! ahí va un golpe de la vida, pero ojo que no es un golpe como los anteriores, es un golpe de esos que te atontan sin derribarte y te sacuden pero de alegría... son golpes de suerte, de esos que llegan cuando menos uno lo espera, cuando uno no busca nada ni espera nada bueno. 
Lo malo es que de tanto golpe... hasta los golpes de suerte duelen. 

...y lo que suceda entonces es otra historia.